Detalle del Artículo
Y casi me roban todo..

En Tucumán estuve unos cuantos días. La empresa Indiel me mandaba un alternador desde Buenos Aires y necesitaba esperarlo. Santiago me invita a quedarme y la estadía en la ciudad era muy divertida. Como al otro día yo partía para Salta aproveche a poner el auto a nafta para probarlo ya que hasta el momento solo andaba normalmente a GNC (Gas Natural Comprimido). Cuando llega el alternador voy a buscarlo ...

En Tucumán estuve unos cuantos días. La empresa Indiel me mandaba un alternador desde Buenos Aires y necesitaba esperarlo. Santiago me invita a quedarme y la estadía en la ciudad era muy divertida. Como al otro día yo partía para Salta aproveche a poner el auto a nafta para probarlo ya que hasta el momento solo andaba normalmente a GNC (Gas Natural Comprimido). Cuando llega el alternador voy a buscarlo y regreso a la casa. Me encuentro que la avenida por la que venía estaba obstruida por un piquete con quema de neumáticos. Un único policía desviaba el tránsito al que sigo luego de sacar una foto. A las dos cuadras el tránsito dobla a la derecha y el auto se para a los 20 metros. Yo venía con la ventanilla baja y estaba en una zona complicada. El auto se detuvo justo al lado de dos nenes que estaban sentados en el suelo. Uno de ellos empezo a hablarme casi susurrando y me dijo: “ ¡dale que están robando! ¡dale que están robando!”. Lo mire con asombro mientras con una mano cerraba la ventanilla, con la otra tapaba la notebook, con la otra trataba de poner la traba a la puerta, con la otra trataba de poner el auto en GNC o en nafta de tal manera que encienda, con la otra intentaba darle arranque al auto. Parecía un pulpo desesperado. Con un ojo miraba lo que hacía y con el otro trataba de mirar a los ladrones. El nene insiste (mientras el auto sigue sin encender); “ ¡dale que están robando! ¡es ese que está ahí!” y me marca a alguien que estaba a 45 cm de la trompa del auto, pero mirando para el lado opuesto. Había como un revuelo de personas y confusión. El auto logro prender pero se apago. Pise el acelerador a fondo para que encienda y ohh milagro, arranco pero funcionando mal. Y así funcionando mal avance por la calle. Al llegar a la esquina una mujer con su vehículo obstruía mi paso y por el espejo retrovisor veía a los “muchacho” decididos a encararme. Y la mujer que no se movía. Dele bocinazos y luces. Estuve a punto de chocarle el auto. Cuando se movió y con el motor fallando aceleré a fondo y salí lo más rapido que pude. Llegue a la casa de Santiago y no había nadie. Las piernas me temblaban. Se podría haber terminado todo a solo unos días de haber salido, pero por suerte no fué así.

Escrito Por: storchig
Fecha Posteo: 1/16/2008
Número de Vistas: 838


Comments
Debés estar logueado para dejar uncomentario.

Return

  

 
(C) 2007 - Alaska A Caballo
05, February, 2012