Parque Tayrona..
Inicialmente no me había recomendado ir al Tayrona porque decían que era arriesgar innecesariamente ya que era conocido el robo o atraco en la noche ya que salían ladrones desde adentro de la selva. Decidí ir igualmente. Este lugar esta catalogado como una de las 10 mejores playas del mundo así que ...
Inicialmente no me había recomendado ir al Tayrona porque decían que era arriesgar innecesariamente ya que era conocido el robo o atraco en la noche ya que salían ladrones desde adentro de la selva. Decidí ir igualmente. Este lugar esta catalogado como una de las 10 mejores playas del mundo así que no podía perdérmelo. Legué a la puerta y hablé con los responsables quienes terminaron poniendome en contacto con Carlos, el administrador del parque quien me gentilmente me permitio recorrer el parque gratuitamente.
El calor era intenso y ahi pude conocer unos Ecohabs que son algo así como unas cabañitas ecológicas donde uno puede pasar unos días por unos módicos u$s 200 la noche aproximadamente Ahí prefiero seguír caminando y pensar en dormir en el auto.
En camino a las playas es de una hora y es por un sendero del cual es imposible perderse. Los burros cargados de mochilas, bolsas y cajas pasan solos ya conociendose su trabajo de memoria. Uno para en un charco, orina y continua su camino.
Después de la caminata para llegar a las playas, el paraíso parece aparecer de pronto. Aquí tome el jugo mas rico que podría haber tomado en mi vida, un jugo natural de maracuya.
Voy pasando una playa tras otra. La playa nudista era la última, obviamente. Ya estaba cansado de caminar y pare y me sente a mirar el mar, no había mucha gente pero todo el mundo estaba vestido. De pronto venía un tipo caminando con una mochila en su espalda y literalmente en pelotas. Era una cosa extraña y era inevitable verlo venir caminando con su chisito al aire. Pienso, “esta bien que sea una playa nudista, pero para pasar lástima mejor quedate en tu casa”.
Ese día me agarro la noche y no era muy conveniente retornar al auto caminando esas horas sin una linterna asi que alquilé una carpa y me quedé hasta el otro día.
Me agarró hambre y fui a comprar algo para comer pero estaba todo carísimo, ya muy abusivo. De pronto le hago un comentario, tal vez desafortunado o innecesario, a la señora que vendía con su marido: “están las cosas como demasiado caras.. que es una avivada porque estamos aca lejos de todo y en este lugar?”. Las caras se les transformaron y empezo a decirme que el burro de aca y que la electricidad de alla y que el burro esto y el burro lo otro. Yo pensaba porque no te compras un burro asi no tenes que agregar al costo de los alimentos el costo del transporte en burro. Pero bueno, salude y me fui.
Ya de regreso al otro día se me pone a la par un muchacho que empieza a darme conversación. Era un bailarin que me cuenta su historia. Nos cruzamos con dos personas sentadas cansadas de caminar y yo sigo de largo pero me interrumpe y me dice que volvamos a sacarnos una foto que es un actor muy conocido. Era Martin Karpan, un argentino que trabaja en telenovelas colombianas. Se sorprendió por mi viaje, le regale unas postales, sacamos unas fotos y seguimos camino.
Escrito Por: storchig
Fecha Posteo: 6/25/2008
Número de Vistas: 81
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